Aunque muchos no lo saben, cuando un vehículo queda demasiado cerca de un tren en movimiento puede ser “jalado” por la fuerza del aire y los cambios de presión que genera la enorme velocidad y tamaño del convoy.
En este caso, el conductor intentó ganarle el paso al tren, pero ya no logró cruzar y quedó demasiado cerca, provocando que la unidad fuera atraída y sufriera daños menores.
Por eso es tan importante nunca intentar ganarle el paso al tren y mantener siempre una distancia segura.

