Zacatecas, Zac.- Por sus características físicas y su antifuncionalidad, es decir, por no reunir las condiciones mínimas requeridas para usuarios de manera cotidiana, el paradero de autobuses que se ubica al pie del puente que cruza la Plaza Bicentenario es, en boca de muchos zacatecanos, un verdadero desastre.

En opinión de algunos entrevistados, como la señora Rosa María Ordóñez, ese aparcadero es uno de los más riesgosos y sucios de toda la ciudad.

“Para comenzar, resulta peligroso para una como señora, porque los autobuses llegan y se estacionan a toda velocidad: suben y bajan pasaje sin precaución y, encima, se colocan muy cerquita uno del otro”.

El señor Ramón Pérez destacó que el servicio es “malo, caro e insuficiente; los choferes llevan sus camiones sucios, muy mugrosos, son tardados en salir, no respetan la vialidad; luego hasta echan carreritas entre ellos y, además, no tienen consideración por las personas de la tercera edad y niños”.

Ahí, durante casi una hora, en cifras de tránsito estatal, llegan y salen en promedio unos 35 a 40 autobuses que dan servicio a Guadalupe y viceversa, e incluso a otros puntos fuera de la ciudad.

“Pero son tan pocos y están tan mal organizados que, para ir a los municipios del sur en autobús se tienen que tomar otras unidades, que hacen pensar en el atraso en que se encuentra Zacatecas, que, la verdad, tiene servicios de rancho”, indicó Esteban Ramírez.

Muchos optan, ante ello, por hacerse de un carrito, pero otros no tienen disponibilidad financiera para ello y tienen que tomar, bajo su propio riesgo, una de las unidades urbanas del servicio de transporte.

“No es que todo esté mal en Zacatecas; llevamos años así; pero sobre el paradero de Bicentenario, ¿qué le puedo decir?”, añadió el señor Ramírez; “Vivimos en el atraso”, puntualizó.