Ustedes la conocen, ella lleva más de 35 años en la historia cultural de Zacatecas; es la propietaria de la ancestral Librería André-A de nuestra ciudad, quien hace más un año atravesó por toda una odisea, la inundación de su negocio, lo que la llevó a crisis financiera, cierre temporal del establecimiento y una fase nada sencilla de la que apenas se repone.