Zacatecas, Zac.- Hace poco, Carlos Pavón, líder del sindicato minero metalúrgico, a cuyos integrantes se les acusa de haber despedazado uno de los portones del Teatro Calderón, prometió que de su bolsillo habría de salir el dinero para reparar la hoja de madera que sus agremiados vandalizaron el miércoles de la semana pasada, hecho que no ha cumplido hasta el momento.

Sobre este personaje recae la responsabilidad de haber afectado el patrimonio cultural y arquitectónico de ese escenario, que fue construido en la capital zacatecana a fines del siglo XIX.

Debemos recordar que la puerta del Calderón fue desgajada por los agremiados de Pavón y que, luego de tirarla al suelo, agarraron piedras de cantera en la escalinata del inmueble para arrojarlas al mezanine del recinto.

Como se recuerda, estos agresores urbanos buscaban al líder minero Napoleón Gómez Urrutia, a quien acusan de deber 55 millones de dólares a los trabajadores mineros, pero al no encontrarlo dentro del recinto, decidieron aporrear el viejo inmueble.

Carlos Pavón prometió que se repararían los portones afectados, además de “darles una manita de gato” a todos los demás, hecho que no ha ocurrido hasta el momento.